A principios del mes de marzo tuvo lugar en la Presencia Pialista de Cochabamba, en la Parroquia Pialista de San Rafael, el envío de los catequistas del Movimiento Calasanz. El momento estuvo marcado por la espiritualidad, el compromiso y la renovación de la misión asumida por cada catequista junto a los niños, adolescentes y jóvenes.
Durante la celebración, se invitó a los catequistas a reafirmar su vocación como educadores en la fe, poniéndose al servicio del anuncio del Evangelio y del acompañamiento de los grupos a lo largo del año. El gesto del envío simboliza no solo el inicio de las actividades, sino también la confianza en el camino que se construirá en comunidad.
Con esperanza y dedicación, los catequistas inician un nuevo ciclo, dispuestos a sembrar valores, fortalecer vínculos y contribuir a la formación integral de los participantes del Movimiento Calasanz.

