Hay días que tienen la capacidad de fortalecer los lazos y dejar huellas que acompañan el camino de cada participante. Así fue durante la convivencia de los grupos «Novo Tempo 1», en Los Moinhos, y «Novo Tempo 2», en Pairumani, Bolivia, que reunieron a niños y adolescentes para vivir momentos de intercambio, integración y aprendizaje.
Entre actividades, conversaciones y momentos de oración, la experiencia favoreció el crecimiento de la amistad, el espíritu de grupo y la vivencia de la fe. Una oportunidad para seguir construyendo relaciones, descubriendo nuevos caminos y fortaleciendo los valores que inspiran al Movimiento Calasanz.

